Varios mitos han caído en los últimos veinticinco años respecto a la realidad de la impotencia sexual en el varón. Se pensaba equivocadamente que la impotencia sexual era un problema que ocurría en personas con severos disturbios psicopatológicos, que en el 95% de los casos las causas eran de naturaleza psicológica, y que el tratamiento era especialmente complicado y con malos resultados.
Por suerte esos fantasmas han ido desapareciendo y ahora sabemos que la impotencia sexual puede presentarse en personas perfectamente normales y que su origen, en un alto porcentaje de casos, es atribuible a desajustes fisiológicos, desconocimiento de las técnicas sexuales, uso de medicamentos y una variedad de enfermedades físicas.
Según definiciones, la impotencia sexual es una forma de disfunción sexual propia del varón siendo la frigidez su contraparte en la mujer. Pero el término impotencia engloba en realidad un grupo de disturbios en el funcionamiento sexual, más precisamente un conjunto de alteraciones de la respuesta sexual que afectan el coito. La respuesta sexual humana, es decir la disposición a actuar sexualmente, ocurre espontáneamente y también como reacción a los estímulos eróticos.
La erección del pene se da en la fase de excitación y su alteración, mientas que la impotencia sexual, se manifiesta como la incapacidad para obtener o mantener la erección el tiempo suficiente para permitir la realización de un coito satisfactorio.
≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈
Si usted posee algún desajuste sexual y pretende solucionarlo existe una nueva gama de programas online de gran repercusión y efectividad. Entre ellos se distingue el tratamiento ofrecido por Sexual Research que usted puede obtener a través de su portal en Internet ingresando a: Sexual Research