La impotencia en el hombre representa hoy en día junto a los problemas de eyaculación y al tamaño del pene, una de las tres quejas sexuales por excelencia del sexo masculino. Según estiman estudios recientes en el tema, se calcula que más del 35% de la población masculina mundial sufre o ha sufrido en algún momento de sus vidas un episodio de impotencia o problemas de erección. Para intentar comprender de que hablamos, cuando hacemos referencia a la impotencia en el hombre podemos decir que esta supone la incapacidad del mismo en lograr o mantener una erección capaz para mantener el acto sexual.
Como dijimos en un comienzo es sabido que la impotencia en el hombre es uno de los flagelos que más preocupa y ha preocupado a la raza masculina de todos los tiempos. A continuación enumeraremos algunas de las consecuencias que puede generar un cuadro de impotencia en el hombre.
Un problema de impotencia en el hombre conlleva para quien lo padece un comportamiento depresivo y una desvalorización de si mismo. Gran parte de la autoestima varonil se basa en la capacidad de erección, por lo que la mayor parte de los hombres reaccionan con profunda consternación ante este tipo de problemas, siendo frecuente la aparición de trastornos depresivos y la pérdida de la autoestima.
Por otra parte, las reacciones de la pareja son importantes, y con frecuencia colaboran a agravar los problemas de impotencia en el hombre. Suele ocurrir que lejos de restarle importancia o tratar de tranquilizar al hombre, por falta de conocimientos, la mujer trate de exigirle bien una respuesta de erección que escapa a su control.
Atendiendo y conociendo este tipo de consecuencias de la impotencia en el hombre, es importante que quienes la padezcan atiendan lo más urgente posible a esta a fin de evitar mayores complejidades. Para ello existen hoy métodos de eficacia comprobada como el que ofrece Sexual Research.