Impotente
Según definiciones de manual, se entiende por impotente a “aquella persona incapaz de concluir un acto sexual”. Ahora bien, ¿es adecuada esta definición de impotente? Cabe aclarar que desde hace cientos de años, existen diferentes lineas de pensamiento para definir la impotencia, o bien a un hombre impotente.
La palabra impotente, si bien refiere a un hombre con problemas al momento de consumar una erección, ha perdido fuerza debido al sentido peyorativo y ofensivo hacia las personas que padecen de esta disfunción sexual. Es por eso que muchos especialistas, no admiten la palabra impotente o impotencia, y prefieren hablar de disfunción eréctil.
Haciendo un breve repaso por la historia del término impotente o impotencia, podemos ver en forma clara las diferentes acepciones de este concepto. La definición la tradicional la realizaron Master y Jonson en 1970, y asegura que un hombre es impotente cuando no es capaz de conseguir una erección de calidad suficiente como para alcanzar con éxito una relación de coito.
Por su parte, en 1974 Kaplan redefinió el concepto de impotencia, considerando a un hombre impotente cuando este no consigue alcanzar la erección en el 25% de sus contactos sexuales. Mientras que en 1979, Kilmann y Auerbach definieron impotente o impotencia cuando un hombre es incapaz de lograr o mantener su erección el tiempo suficiente como para poder realizar el coito, y después eyacular, en por lo menos el 75% de las ocasiones.
Si bien hoy en día todas estas definiciones son aceptadas por las diferentes corrientes de especialistas que tratan la impotencia, pueden observarse las diferencias entre los distintos autores al momento de definir cuando un hombre es impotente. Mientras algunos tienen en cuenta la potencia al coito y a la eyaculación, otros como Kaplan hablan solo de erección.
Lo importante, más allá de saber que definición de impotente es más acertada que otra, es que quienes sufren este problema, no duden en tratarlo lo más rápido posible. Para ellos existen tratamientos efectivos y responsables que logran erradicar de una vez y para siempre este indeseable problema. Métodos como el que ofrece Sexual Research logran solucionar en menos de 15 días este trastorno a través de una serie de rutinas de ejercicios físicos de sencilla implementación, que combinadas en un programa integral con tecnicas de relajación, surten un efecto asombroso.